Juárez, un caso extraordinario en la historia El 21 de marzo de 2006 se cumplieron 200 años de nacimiento del Benemérito de las Amèricas. Con motivo de tan trascendente acontecimiento en un país donde la clase gobernante se empeña en navegar a contracorriente de la historia, la alumna Sara Lilia Guerrero Flores (2-12, 2006A, Cobaq-1) presentó el 21 de marzo el texto que ahora publicamos. INTRODUCCIÓN Hace 200 años, en un poblado de la sierra de Oaxaca llamada San Pablo Guelatao, nación un niño que pronto fue un ejemplo de dignidad, voluntad y profundo amor a México. Se llamaba Benito Pablo Juárez García y llegó a ser presidente de la república en uno de los momento más difíciles de nuestra historia, al ser invadido por el ejército de Francia, el más poderoso de su tiempo, y las potencias Europeas impusieron a un emperador Austriaco, con el pretexto de una deuda que en ese momento no podíamos pagar. El presidente Juárez custodio de la patria, peregrinó por el territorio nacional para convocar a los mexicanos a expulsar a los invasores y rescatar a la república.
JUÁREZ… UN CASO EXTRAORDINARIO EN LA HISTORIA Juárez es un caso extraordinario en la historia. Nació en el seno de una familia humilde y aislada de la ciudad, ubicada en San Pablo Guelatao, Oaxaca.Desde niño mostró dignidad, voluntad y amor por México y hasta hoy en día es un ejemplo de superación siendo de humildes orígenes, fue capaz de forjarse una sólida carrera que lo llevaría al primer puesto de la República. La vida de don Benito Juárez García fue paralela a los años de construcción del país. En 1809 apenas con tres años, el niño Benito quedó huérfano y al mismo tiempo se despertaban las inquietudes de la lucha por la independencia. Sin embargo el tamaño del poblado salvaguardaba de las tropas realistas e insurgentes, de manera que Benito Juárez creció ajeno a esos hechos. Primeramente el huérfano quedó bajo los cuidados de sus abuelos y después del de su tío y con él creció desarrollando las labores del campo, pero su tío despertó en él, el interés de instruirse y aprender las cosas que no sabia, lo que era difícil en aquel rincón de la sierra. Los reyes Borbones se empeñaron para que en todas las parroquias se instalara una escuela, solo que ni en Guelatao ni en Ixtlán se establecieron, por lo que los padres que querían que sus hijos estudiaran los llevaban a Oaxaca, y cuando no podían pagar la pensión, los ponían a servir en casas particulares a condición de que les enseñaran a leer y escribir. Esto hizo que Benito le insistiera a su tío para que lo llevara a Oaxaca, sin embargo, no respondió a su insistencia y con apenas 12 años el joven Benito decidió fugarse; camino a la ciudad en donde se encontraba su hermana que trabajaba como cocinera, se alojó por unas semanas trabajando con el cuidado de la granja. Poco tiempo después encontró un protector llamado Antonio Salanueva quien se dedicaba al oficio de empastador de libros. Salanueva le ofreció enviarlo a la Escuela Real única institución de primeras letras, era típica de la época, con sus dos departamentos: uno para niños “decentes” atendidos por los maestros y otro para niños pobres manejado por un ayudante. Solo se enseñaban a leer, escribir y a memorizar el Catecismo del Padre Ripalda, insuficiente para el inquieto y ambicioso joven, consciente de las imperfecciones de su castellano, el cual hablaba sin reglas. Su afán de superación le hacia desear hablarlo con corrección, pero sus ocupaciones limitaban su tiempo de estudio, lo que sumado al método inadecuado de enseñanza, le impedían progresar. Esto lo llevó a solicitar la ayuda del preceptor, cuya poca sensibilidad impidió que lo pudiera auxiliar y desilusionado por la mala calidad que se impartía decidió autoeducarse. Con gran disciplina, trato de leer todo lo que podía, una inmejorable manera de desarrollar la capacidad de expresar sus ideas en forma escrita. Don Benito mantuvo sus anhelos de aprender Gramática, y para ello inició sus estudios en el Seminario, mientras que unas semanas antes Agustino de Iturbide y Vicente Guerrero consumaban la independencia de México. Benito iniciaba una nueva etapa llena de optimismo y con grandes esperanzas, pero al joven como al país les esperaba un camino con interrogantes y obstáculos, México con un pasado de prosperidad y riqueza, buscaba recuperarlas, sin ponderar los cambios y herencias que dificultaban conseguirlo. Al pobre capence, la férrea voluntad que nunca lo abandonaría y la claridad de sus objetivos y principios, le permitirían conquistar sus objetivos, pero a costa de muchas amarguras. Juárez aprobó en agosto de 1823 con excelentes calificaciones. A pesar de su concentración en aprender la Gramática latina, fue un espectador atento de acontecimientos como la jura del Plan de Iguala, la celebración del Imperio constitucional y su derrumbe y la declaración del Estado Libre de Oaxaca. En ese año no se abrió curso de Artes y tuvo que esperar un año para iniciar el estudio de la filosofía y experimentó el problema que le producía el deseo de su padrino de que estudiara Teología moral.Por otro lado las inquietudes mexicanas se habían polarizado con la caída del Imperio. Oaxaca, Jalisco y Zacatecas se declararon estados Libres y Soberanos. El movimiento se encauzó y, elegido e inaugurado el nuevo Congreso constituyente, México se constituyó como República representativa, popular y federal.Los liberales se impusieron en Oaxaca, lo que le permitió la promulgación de algunas leyes que favorecían la libertad. Una de ellas favorecía la carrera de Juárez: el establecimiento de un colegio civil que se denominó Instituto de Ciencias y Artes, totalmente libre de la iglesia y que abría camino a nuevas carreras con intereses laicos en 1827. Muchos estudiantes del Seminario se pasaron al Instituto, lo que llevó a Juárez a hacerlo también en 1828. Era natural que Juárez al igual que otros del mismo origen, como su amigo y maestro Miguel Méndez, se interesaran por las nuevas ideas. La casa de su amigo se convirtió en el punto de reunión que integro a los inquietos liberales, quienes se declararon por la candidatura de Vicente Guerrero. No tardó el joven Benito en entrar al grupo dirigido por el gran liberal del estado Ramón Ramírez de Aguilar. En 1829 el país se conmovió por la sucesión presidencial y la noticia de la llegada de la reconquista; los estudiantes del Instituto se aislaron en la milicia cívica y Juárez fue nombrado teniente de una de las compañías. Gracias a su disciplina y empeño, a fines de 1829 fue nombrado sustituto de la cátedra de física.Los empeños del joven permitieron que en 1831 concluyera su curso de Jurisprudencia e ingresara al Bufete del licenciado Tiburcio Cañas para su práctica jurídica; esto sucedía mientras que el país se conmovía ante el asesinato del presidente Guerrero, el trauma hizo a Juárez se refugiara en su carrera y, un año mas tarde, presentaba su examen y obtenía el grado de Bachiller en derecho. El 13 de enero de 1834 recibía el titulo de Abogado de los Tribunales de la República, y para ese entonces era ya todo un liberal.Antonio López de Santa Anna había iniciado un movimiento contra el vicepresidente Anastasio Bustamante que se convirtió en una revolución en 1832. En ese contexto Juárez fue electo regidor del Ayuntamiento. En 1833 fue electo diputado local y posteriormente la legislatura lo nombro Magistrado Interino de la Corte de Justicia. Don Benito se concentró en el ejercicio de su profesión y para 18838 aceptaba ser secretario del Tribunal Superior de Justicia. Para 1841 era Juez de Primera Instancia del ramo civil y de hacienda. Con sus 37 años Juárez tenía una posición respetable que le exigía tener una familia por lo que procreó dos hijos con Juana Rosa Chagoya pero ya muerta ésta, el 31 de julio contrajo matrimonio con Margarita Maza. La Academia Teórico- práctico de Jurisprudencia premiaba el prestigio de Juárez. Esta relación y su cabal desempeño permitió que el gobernador Antonio León lo nombrara Secretario de gobierno y que la Asamblea Departamental lo requiriera como vocal suplente. Poco después fue elegido Fiscal Segundo del Tribunal Superior del Departamento. De esa manera, para 1845 tenia suficiente experiencia para entrar de lleno a la política, de manera que lanzó candidatura para diputado de la Asamblea Legislativa de Oaxaca y la ganó, pero el golpe de Estado de Paredes obligo a la Asamblea a disolverse. Restableciendo el Federalismo. Juárez era un liberal hecho y aunque leía latín, francés e ingles, no contaba con la brillante de un Melchor Ocampo; en cambio tenia pasta de estadista. Durante su gobernatura su preocupación principal fue pacificar al estado, por tanto no permitió que Santa Anna traspusiera sus limites, agravio que este no le iba a perdonar. Abrigo el temor de que los norteamericanos atacaran por el Istmo, por lo que incremento la Guardia Nacional. Se forzó en convertirse en ciudadano modelo que hizo famosa su honestidad y su puntualidad, pues su llegada a su oficina coincidía todos los días con las campanadas de las 9, lo que hizo comentar a las malas lenguas que parecía albañil. Así mismo, al morir su hija en 1850, aunque la ley externara al gobernador de la prohibición de enterrar muertos en los templos, lo hizo extramuros, para dar ejemplo de obediencia de la ley.Al concluir su periodo, fue nombrado director del Instituto y catedrático de Derecho Civil, pero no los pudo disfrutar, pues Santa Anna lo alcanzó en mayo de 1854. Fue conducido a Jalapa, donde trato de ejercer como abogado. Fue apresado y luego desterrado a la Habana. Para mayo de 1855 se fundó la Junta Revolucionaria, la que financiaría el traslado de Juárez a Acapulco donde estaba Álvarez, que encabezaba la lucha contra el dictador. La revolución estaba cerca del triunfo, ya que el general Ignacio Conmonfort había logrado unir a varias facciones. Álvarez incorporó a su gabinete a intelectuales de mediana edad y buena educación y Juárez ocupo la Secretaria de Justicia. Don Benito, mas pragmático y menos dogmático, permaneció y logró que se promulgara la famosa ley Juárez, que suprimía los fueros y facultaba al gobierno federal para nombrar a los miembros de la Suprema Corte de Justicia. Don Benito renunció el 9 de diciembre pero fue nombrado gobernador de Oaxaca y con ilusión se traslado allá para reunirse con su familia el 10 de enero de 1856. Juárez se empeño en reorganizar el estado, estimular su economía y recuperar el Istmo que Santa Anna había quitado de Oaxaca. Hizo abrir el Instituto de Ciencias y reorganizar la Guardia Nacional. Mientras tato en la capital, el 14 de febrero de 1856 se reunía el Congreso que mantendría debates durante un año. Por otro lado se debatía la Constitución. La más importante novedad de la Constitución fue el hacer una declaración de los derechos del hombre. Juárez publico esta Constitución en su estado y, jurada, se hicieron las elecciones que reeligieron a Juárez gobernador; su gobernatura fue corta, pues fue llamado por Comonfort para ocupar el ministerio de Gobernación. Para entonces, las elecciones habían favorecido a Comonfort para encabezar el ejecutivo y a Juárez para la presidencia de la Suprema Corte de Justicia. Sin embargo los desórdenes agobiaron a Comonfort, llenándolo de dudas, por ello el Congreso desconfió de él y aprobó que Juárez mantuviera el cargo. Para esto Comonfort empezó a analizar proyectos de una revolución, solo que éste no vió el Plan de Tacubaya, sino cuando estaba impreso y hasta entonces se percató de la gravedad de lo hecho. Pero el mal ya no tenia remedio y el 17 de diciembre, los cañonazos anunciaban el proclamamiento. Juárez fue detenido e incomunicado. Comonfort conciente de su error liberó a Juárez y renunció, por lo que de acuerdo a la Constitución Juárez se convertía en presidente interino. La conciliación se eliminaba y se iniciaba la revolución. Juárez abandonó la ciudad y se dirigió a Guanajuato para establecer su gobierno al lado de Ocampo, Guillermo Prieto, Manuel Ruiz y León Guzmán. El avance conservador lo forzó a trasladarse a Guadalajara, donde víctima de un atentado pasó a Colima y como requería de un lugar dominado por los liberales decidió embarcarse hacía Panamá para dirigirse a la Habana. La sangrienta guerra consumió los recursos de los dos partidos. La gran preocupación de Ocampo era que los estados vendieran bienes de la iglesia porque se apropiaban del producto de su venta. Los conservadores obtuvieron muchas victorias y sitiaron Veracruz, lo que pareció anunciar la derrota liberal, por fortuna para los liberales, como los conservadores se habían negado a vender territorio el gobierno Norteamericano decidió acercarse a Veracruz para tantear si los liberales eran más flexibles. Pero había que discutir un Tratado de materia my difícil, de manera que Ocampo la retrasó cuanto pudo, intentando reducirla a la firma de una alianza de defensa. Al final el Tratado otorgó lo mínimo que se pudo. La fortuna jugó a favor de los liberales y el senado Norteamericano rechazó el Tratado. Juárez decretó las Leyes de Reforma en un complejo contexto. Sus principios liberales eran firmes, pero su sentido político le aconsejaba no atizar el incendio; quería someter a la iglesia al poder civil, pero no aniquilarla como pretendía Lerdo de Tejada. Juárez había logrado mantener unido un gobierno en medio de una guerra civil, trágica y violenta; promulgar las Leyes de Reforma; resistir las presiones Norteamericanas de ceder territorio y consolidar su reconocimiento como presidente de un gobierno constitucional. Al entrar a la ciudad de México, Juárez era ya un político experimentado.Había convocado elecciones para el Congreso y para la Presidencia, en donde la votación favoreció a éste. A pesar de la victoria México estaba otra vez en situación crítica. El desorden reinaba y la guerra había fortalecido a jefes militares que obstaculizaban toda cooperación con el gobierno nacional, para rematar estallaba la guerra civil en EUA, dejando a México sin aliados ante las ambiciones Francesas. La falta de fondos hizo al gobierno decretar la suspensión de pagos. No significaba que México desconociera sus deudas, pero sirvió de pretexto perfecto para los planes imperiales de Napoleón III. Gran Bretaña y España decidieron firmar los Tratados de la Soledad y aceptaron la suspensión temporal de pagos. Para fines de 1865 la guerra civil había terminado y aunque Juárez no esperaba ayuda directa poco a poco se multiplicaron los signos positivos. La república logró restaurarse pero las condiciones eran delicadas; en cuanto se pudo el 18 de Agosto, Juárez cumplió con su promesa de convocar a elecciones en la que anexo la propuesta de hacer reformas a la constitución para afianzar la paz y consolidar las instituciones, estableciendo el equilibrio de los poderes supremos. La prensa aprovechó para fustigarlo con crueles caricaturas y la oposición a organizar la resistencia a las Reformas; Juárez renunció a las facultades pero no tardaría el Congreso a volver a otorgárselas para combatir las rebeliones. Los movimientos rebeldes y los enemigos se multiplicaron y empañaron el sueño de don Benito de establecer un Estado de derecho en el país. Juárez moderó su intento de aplicar con rigor la ley, en busca de la conciliación solo fueron ejecutados media docena de generales. Las metas de Juárez era promover la educación, la colonización, promover todas las ramas de la economía con inversiones extranjeras y construir comunicaciones. La más entrañable ambición de don Benito, era multiplicar escuelas y modificar el programa de enseñanza para formar ciudadanos reales y progresistas. El 15 de mayo de 1869 apareció la reforma de la Ley Orgánica con la ambiciosa meta de establecer el número de escuelas de instrucción primaria de niños y niñas que exigían su población y sus necesidades. Las elecciones de 1871 aunque don Benito no alcanzó la mayoría el congreso lo declaró presidente por un nuevo periodo, no hay duda de que Juárez amaba el poder. Desde 1870 la salud de don Benito había empezado a resentirse, después de todo la presidencia durante 2 guerras lo habían hecho víctima de muchas penalidades. En 1872, sufrió el primer ataque al corazón, aunque pareció superarlo, la inestabilidad del país le producía ansiedad y el 8 de julio tuvo un nuevo ataque. Durante todo el 18 de julio los dolores no lo abandonaron no obstante rodeado de ministros y familiares don Benito se rindió ante la muerte y fue enterrado el 23 de julio en el panteón de san Fernando, junto a su mujer y cinco de sus hijos. OPINIÓN Don Benito Juárez es un hombre de admiración en toda América. Ha sido el primer presidente y único conocedor del derecho canónico y civil, así como capaz de leer latín, inglés y francés. Al leer algunos de los libros sobre Juárez, imagino a un hombre que no se pregunta el porqué de su situación, sino el para qué de ello, pues pesar de sus humildes orígenes; fue capaz de forjarse una sólida y ascendente carrera que lo llevaría hasta el primer puesto de la república. Así mismo fue un hombre que desde pequeño fue un niño que se inculcó valores como: el respeto, la puntualidad y la responsabilidad. Éste último fue juzgado diciendo que parecía albañil porque llegaba a las 9:00 a.m. con el toque de las campanas, esto es indigno no por el hecho de compararlo con dicho trabajador sino por criticar su responsabilidad, valor que nos falta a la gran mayoría de los mexicanos. Por otra parte tenía bien definidas sus ideas, al sostener que el mejor camino de superación es la educación, motivo por el que decidió promoverla, multiplicando escuelas y modificar el programa de enseñanza para que igual que él, formar ciudadanos y progresistas. Por último fue un hombre con diversos títulos y puestos que desarrolló satisfactoriamente, uno de ellos presidente de México, en este campo siempre fue fiel al país aún cuando la situación que se atravesaba podía hacerlo declinar, solo que se mantuvo fuerte ante los problemas hasta el de su muerte. “El respeto al derecho ajeno es la paz”Benito Juárez BIBLIOGRAFÍA ZORAIDA-Vázquez, Josefina. “Juárez, el Republicano”. México, SEP-Colegio de México, 2005, pp. 125. TREVIÑO, Héctor. “Los Gobiernos Liberales y la Defensa de la Soberanía Nacional”, en: Historia de México. 6ta. Ed. Castillo. 2003. pp. 138-163. |